
Sobre el Dr. Amir Translateur
Más que una profesión es un propósito
Elegí ser médico porque siempre he creído que la medicina es, ante todo, una oportunidad para transformar la vida de las personas.
Mi camino hacia la oftalmología me ha llevado mucho más allá de las paredes de un hospital. A lo largo de mi formación y trayectoria profesional he tenido la oportunidad de viajar, conocer diferentes culturas y participar en programas de atención médica en comunidades donde el acceso a la atención especializada es limitado.
Entre las experiencias que más han marcado mi vida se encuentra el trabajo con comunidades remotas en Costa Rica y las jornadas de atención oftalmológica en la Amazonía, donde tuve la oportunidad de trabajar junto a equipos médicos y comunidades indígenas en la atención de enfermedades oculares capaces de producir ceguera, llevando evaluación y tratamiento a personas que viven muy lejos de los centros médicos tradicionales. Estas experiencias transformaron mi manera de entender la medicina. Me enseñaron que devolver la visión no significa simplemente mejorar la capacidad de ver. Puede significar recuperar independencia, encontrar alimento, volver al trabajo, reconectarse con la familia o recuperar la posibilidad de disfrutar plenamente de la vida.
Esa convicción continúa guiando mi práctica.
Como parte de mi compromiso con la medicina y con mi comunidad, dedico una parte de mi tiempo profesional a realizar cirugía oftalmológica pro bono, brindando atención quirúrgica a personas que, de otra manera, podrían no tener acceso a este tipo de tratamiento. Ya sea en un moderno centro quirúrgico o en una comunidad alejada, mi objetivo es el mismo: combinar los más altos estándares de la oftalmología con una atención verdaderamente humana.Para mí, ser oftalmólogo no significa únicamente ayudar a las personas a ver mejor. Significa ayudarlas a vivir plenamente.
Una formación construida sobre la excelencia
Mi práctica está fundamentada en una formación médica rigurosa, una preparación especializada y un compromiso permanente con la excelencia.
Inicié mi formación médica en la Universidad de Costa Rica, donde obtuve mi Doctorado en Medicina y Cirugía. Posteriormente, me trasladé a Bogotá para realizar mi Especialización en Oftalmología en la Escuela Superior de Oftalmología – Instituto Barraquer de América, una institución con una reconocida tradición internacional en la formación oftalmológica y quirúrgica. Después de completar mi especialidad, continué mi formación con una subespecialización en Segmento Anterior, Córnea y Cirugía Refractiva en la Fundación Oftalmológica de Santander, profundizando en algunas de las áreas de mayor complejidad técnica de la oftalmología moderna. Complementé esta preparación con un Diplomado en Superficie Ocular, que con patologías tan sencillas como el ojo seco o tan complejas como enfermedades autoinmunes, ampliando mi conocimiento sobre las enfermedades de la superficie ocular y su impacto en la visión, el confort y los resultados de los procedimientos quirúrgicos.
Actualmente, mi práctica se concentra en córnea, segmento anterior, cirugía de catarata, cirugía refractiva y trasplante de córnea, con un principio fundamental: cada paciente merece un tratamiento cuidadosamente adaptado a sus necesidades. Mi formación y experiencia internacional también me han permitido desenvolverme en diferentes culturas y comunicarme en varios idiomas, algo que considero especialmente valioso en una medicina cada vez más global. Creo que la excelencia médica requiere dos elementos inseparables: precisión técnica y comprensión humana. Mi formación me ha dado las herramientas para alcanzar la primera; mis experiencias dentro y fuera del quirófano me han enseñado el valor de la segunda. El resultado de este proceso es una práctica basada en conocimiento, precisión, empatía y un compromiso constante con cada paciente como individuo, no simplemente como un diagnóstico.